Lo que la pandemia se llevó de tus noches de fiesta

En estos tiempos de pandemia solo podemos recordar y desear. Por eso en la entrada de hoy homenajearemos algunas de esas experiencias que solo se viven pasando de la medianoche.

El banquete milagroso de las 6AM

Quizá esta sea una de las experiencias que más comparten jóvenes y no tan jóvenes para poner el broche de oro a su salida nocturna. Salir de la discoteca rumbo al establecimiento de comida 24h es un acto necesario y para muchos obligatorio. El menú tiene las nacionalidades marcadas. América, Italia, Turquía son las más demandadas en cuanto a hamburguesas, porciones de pizza o kebab y dürüm se refiere. Tiene gracia que el kebab fuera una creación de un inmigrante turco en Berlín hacia 1971-1972.

Pese a que la oferta callejera antes de la pandemia era extensa, sobre todo por el centro de las ciudades, no hay que olvidarse de los ‘chef de madrugada’. Aquellos que antes que darse un paseo al McDonald’s prefieren cogerse un taxi a casa y arramplar con la nevera. ¿Quién no agradece esa porción de pizza que se quedó en la caja durante la cena? Sin dejar de mencionar uno de los platos estrella, la pasta carbonara. ¿Qué tendrá esta receta romana para ligar de esa manera con nuestras melopeas?.

Sea lo que fuere, los banquetes milagrosos de las 6AM son, para muchos, de lo mejor que se ha llevado la pandemia.

Salir un momento y terminar perdiéndote el cierre

Otra de las anécdotas que nos ha arrebatado la pandemia es esta en honor a los despistados. Esto trata de conversaciones que se van del tiempo de descuento, aventuras improvisadas en medio de la noche o situaciones menos agradables que terminan en lo mismo. Te acabas de perder el cierre.

Si existieran ‘los mandamientos de una buena fiesta’, no perderse el cierre debería ser un máximo. No se para ti, desde luego por aquí nos hemos arrepentido cada vez que nos hemos perdido uno. El factor de que las actuaciones vayan in crescendo  hace del cierre un momento único e irrepetible para cada evento. Como el que viendo una peli se queda dormido para el final. Algo parecido.

Esos ‘after’ que parecen una parodia de terror

No podían faltar en esta entrada. Desde locales oscuros y tenebrosos, pasando por casa de un conocido de tu grupo, hasta acabar en tú casa más agobiado por la decoración que por la hora que marca el reloj. El sábado por la mañana transformándose en domingo por la tarde. ¡Vaya horas!.

Los rayos del sol se reflejan en una terraza abarrotada de botellines, esos largos en la piscina como el que se acaba de levantar, sin olvidar la sensación del sofá abrazándote la espalda a media mañana. Cositas. De eso tratan estos ratos, días en ocasiones, frenos desgastados y ‘que te quiten lo bailao’.

 

 

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